Me lo pedía el corazón y entonces te busqué; creyéndote mi salvación. Y ahora que estoy frente a ti, parecemos, ya ves, dos extraños.
Lección que por fín aprendí ¡como  cambias las cosas, los años! Angustia de saber muertas ya la ilusión y la fe.
Perdón si me ves lagrimear, los recuerdos me han hecho mal!
Padeció la luz del sol al escucharte fríamente conversar.
Fue tan distinto nuestro amor y duele comprobar que todo, todo terminó. ¡qué grave error volverte a ver, para llevarme destrozado el corazón! son mil fantasmas, al volver burlándose de mí las horas de ese muerto ayer ~ 


                                                                           
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