La prepotencia es un buen escudo para los acomplejados.
Que fácil es juzgar a los demás y dar soluciones cuando has vivido en una burbuja toda tu vida, y además sigues en ella, cuando te han dado la comodidad y el bienestar en bandeja, cuando has tenido una infancia feliz, cuando eres ya adulto y sigues teniendo el respaldo de tu familia. No tienes mayores preocupaciones que cosas del día a día, con fácil solución. Así que creces pensando que todo es así de fácil y sencillo, que la vida es bella para todos, y das soluciones fáciles a grandes problemas convencido de que todo funciona. Ya que estás, termina con el hambre y la pobreza en África.
Quizás si todo fuera tan fácil, el mundo funcionaria mejor ¿no?
Pero es tan necesario ese optimismo como la empatía, porque no a todos nos han regalado la felicidad.
Si estás acomplejada y te da envidia que yo este consiguiendo lo mismo que tú y más, con menos edad y menos dinero en el bolsillo, si te es tan sencillo esconder esos complejos disfrazándolos de prepotencia e intentando ponerte por encima mía y recordándome mis defectos para sentirte tú menos insegura con los tuyos, si en vez de animarme y valorarme intentas hundirme con comentarios pesimistas, te puedes meter tus complejos por donde te quepan, que yo también tengo muchos, quizás más que tú, pero los llevo por delante, no tengo necesidad de encontrar los de otra persona para sentirme mejor conmigo misma.
Con gente como tú, la vida no es tan bella.
